El instante crónico

Mafer Galindo Chico (Hermosillo, Sonora. 1977)

17.6.08

Amor y mar



Para Juan

El amor vuelve a nacer en la orilla del presente. No es lo que creíamos ni lo que se dice ni lo imaginado. Nace único, redondo, preciso. Jamás lo alcanza la palabra.

Hubo una historia que empezó en el mar de Huelva: dos descubrieron sus miradas y uno de ellos quiso guardar en una fotografía el momento de un amor presentido en la mirada del otro. Dos años después, en otro mar, una fotografía reveló el rostro que había estado detrás de la cámara: por fin quedaron los dos atrapados en el cuerpo del amor.

30.3.08

Quisiera saber...

¿No será que a mayor intimismo mayor relación con el mundo?

Esta tarde descubrí a Pedro Guerra. Vi el video de una canción de su nuevo album: "Quisiera saber". Me encanta. Sencillez y belleza. Después investigo sobre sus otros discos, busco otras canciones y descubro un salto enorme. En un noticiero que habla de su nuevo álbum menciona que ahora, después de un tiempo de retiro, Pedro Guerra ha regresado con un álbum más intimista....después veo que sus viejas canciones eran de protesta. Entonces me pregunto: ¿No será que a mayor intimismo más relación con el mundo? Me parece mucho más social "Quisiera saber" que alguna que otra canción que encuentro en su discografía.

Tal vez las cosas vienen de adentro. Cuando uno comprende el mundo se compone.

Video "Quisiera saber" de Pedro Guerra
http://es.youtube.com/watch?v=1wGogHH73lA&feature=related

Es un momento

Es un momento la felicidad
una nube que por casualidad pasó por tu camino
el fragmento de un paso que das sin querer,
el pensamiento que viaja a lo inexplicable
la luz que se convierte en sonido
el pensamiento que se convierte en agua

Todas las cosas que pasan
son en un punto
la felicidad

1.1.08

Paz

Quiero un campo sembrado de paz

No sé explicarlo

Paz y calma dentro de muchos mundos

que ese día deciden ser uno

simple

redondo

29.10.07

A propósito de no tener huella

Un poema a propósito de no tener huella

Pasos
José Fernández de la Sota


Pasos olvidadizos han de ser los finales
sobre la playa, alados
pasos sobre la arena, hermosos
pasos que no han pasado.

¿Habrá algo más hermoso que quedarse sin huellas?

Pasos inolvidables han de ser los finales
sobre la arena, alegres
pasos que el agua borra, alegres
pies que no dejan huella.


24.9.07

Nota a la distancia


Cuando se rueda una película las cosas están ahí. Hay un mundo que está ahí, alrededor de la ficción que todos seguimos. Hay momentos muy breves, pero intensísimos, en los que uno puede detenerse a ver el mundo. El de la fotografía es uno de ellos. En Francia el verano pasado.

Adentro


Decidir unos días adentro. Estar ahí. Buscarse. Entrar a lo que uno no toca porque no aparece en la vida de todos los días. Estar ahí, verse, una confrontación, traer los recuedos, removerlos, inventarlos, darles una forma, que hablen, sean, contárselos, recitarlos a uno mismo. Escribir. Porque tengo la prisa de ser. Ser.

12.9.07

Un pedazo de día

Para el hombre viejo de mi pedazo de día

Está sola en la calle, el cofre de su coche abierto. Piensa en decidir si empujar el coche o darle dirección. Ambas cosas imposibles. La gasolinera queda cerca, pero hay que cruzar Avenida Revolución. Dejar el coche sobre esta avenida es arriesgarse a las garras de la grúa. Ella mira a los lados. Piensa. De atrás aparece un hombre de 60 años con una bolsa de plástico. Se acerca. Le dice que vaya a la gasolinera, él cuidará el coche. Antes de que ella cruce la calle, él le aconseja tener cuidado. Ella corre. Regresa con un bote lleno de gasolina. El la pone en el tanque, los residuos en el carburador. Ella intenta arrancar. El coche no responde. El hombre decide empujar. Enfrente un guardia joven y fuerte nos mira sin inmutarse. El hombre viejo pone su fuerza posible sobre el coche. Nada. Los peatones hacen como que no miran. La batería está descargada. El taller eléctrico está exactamente del lado opuesto de la avenida. el hombre viejo decide: cruzaremos, vamos hacia allá, a la otra orilla. La mujer le propone ella empujar y él subirse al coche. El le indica subirse. El hombre viejo empuja, atravesamos en una diagonal los seis carriles de la calle. La mujer se baja, no sabe cómo agradecer. Le estrecha la mano, el hombre sonríe, agradece a Dios. Ella lo mira, no puede soltar su mano, siente que necesita decir algo más, finalmente agradece también a Dios, al Dios del hombre viejo.

29.8.07

Cita sobre el miedo



Collage digital de Paula Martins.

Miserable es el estado de ánimo de aquel que tiene pocas cosas que desear y muchas que temer


Francis Bacon, Essays, 19. Of Empire.

28.8.07

El chip de la felicidad


No sé, algo extraño. Estoy triste en realidad, si miro hacia adentro veo huecos, exploro esas oscuridades, llega una punzada, huecos, profundidad, paisaje, infancia, un puño de sueños flotantes, muchas imágenes, pensamiento que no para, repaso de todas las cosas posibles, de las imposibles, exploración de los por qué, hacia dónde, camino, seguir, palabras para salvar. Y después, durante el día, llega. Pum. Se enciende. El chip inexplicable de la felicidad.

Un solo viaje




Tenía días soñando que iba al aeropuerto. Mi avión a Madrid saldría en cualquier momento, pero el sueño trataba justamente de todo lo anterior a la supuesta partida. Hoy descubrí que esta semana, el 30 de agosto, se vence mi boleto de regreso a Madrid...el boleto con el que regresaría dos meses después de llegar a México. Una vez más estoy a punto de perder un regreso. Mis viajes son siempre de ida.

27.8.07

México

Desde que regresé a México me ha pasado una serie de cosas que sólo pasan aquí:

1) Las filas no existen.
2) Alguien te dice que te llama y no te llama.
3) Alguien dice que te llama en lugar de decir NO.
4) Varios de los mensajes de mi celular han salido disparados al universo sin regresar. No hay respuesta o la culpa es de los receptores de las antenas.
5) Los carriles no existen, por tanto no existen las líneas.
6) La palabra NO es temida, muy temida.
7) Cuando alguien dice "nos llamamos en la semana" es como si dijera: probablemente nunca más nos volveremos a hablar.


En España pasaban otras cosas, sí. Pero aquí pasan éstas.

24.8.07

Disparo


Fotografía: O.S.

Nadie sabe lo que una pregunta puede disparar. ¿Volverías a España? Y esa misma noche, debajo de las cobijas, un vuelo posible hacia Madrid. Estaba en el aeropuerto, ese espacio tan paradigmático en mi vida, decidiendo si regresaba a vivir a Madrid o no. Lo discutía con alguien, se acercaba la hora de salida del vuelo, yo seguía dudando, pero me venían a la cabeza imágenes de Madrid: calles, rostros y muchos espacios que no había recordado en los ocho meses de mi nueva vida en México. Recordaba y pensaba: y si me subo a ese avión, y si vuelo y llego a Madrid, si vuelvo a irme...Despegar, sentir otra vez esa libertad única. Una voz anunció la salida del vuelo. Entré a la sala de espera. De pronto ya estaba en el autobús que traslada a los pasajeros al avión, mientras seguía discutiendo con alguien si debería regresar o no. La tensión era más fuerte. Nos acercábamos al avión. Pero mis dudas hacían que el viaje fuera largo. No recuerdo qué decidí. Durante todo el sueño estuve en ese transcurso. Fueron horas angustiosas. Me desperté con la sensación de haber olvidado algo. Tal vez una respuesta, alguna justificación más profunda de mi regreso. Todo el día estuve en Madrid, buscándola.

16.8.07

GIROS

Recibo varios mensajes. Muchos de los autores de esos mensajes me cuentan que su vida ha dado un giro. Giros. Parece una cadena. En realidad la vida es así. El momento presente es uno, lo que sigue no sabemos. Lo que sigue no debería atormentarnos.

Recuerdo una frase de Ximena Escalante en el taller de dramaturgia: los personajes dramáticos viven desbordados en el presente. Con esto de los giros dan ganas de vivir dramáticamente.

Words and words


Fotografía: O.S.

Mi vida son palabras y palabras. Como decir plum plum tres veces al día. En esos ruiditos está la verdad.

26.6.07

Fugaz

Pienso en un arte instantáneo

que no se piensa

que sale porque sí

porque necesita estar afuera

y consumirse a gran velocidad

sin especies

sin la dicha de la duda

ni la duda del que hace

una corriente

cuya luz en su paso se ignora

que es calor

o ruido

prum prum prum

se dispara y ocupa el lugar

que alguien atrapa en el aire

allá del otro lado

21.6.07

Dice sólo una parte de mí




Fotografía: Osvaldo Sánchez.

8.6.07

Dos revelados


Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano

Isaac Newton





Fotografía: O y M.

DUDA

28.5.07

Blog-Náufrago

Estaba buscando algún entusiasta obsesivo que se hubiera dado a la tarea de transcribir las Notas de un cinematógrafo de Robert Bresson. Lo que sí encontré fueron varios Blogs en los que se menciona este libro. En muchos de ellos el último post tenía la fecha de hace un año o más. "Ha nacido un género" -me dije. El Blog-Náufrago. No puedo dejar de preguntarme a dónde fueron a parar los entusiastas propietarios. Tal vez fue eso, el entusiasmo de un momento, cuando se sabe que uno puede autopublicarse y es tanta la emoción que un día y otro día ahí estamos, post and publish. Después hay periodos de silencio y tal vez en otro momento uno regresa. El blog sigue estando ahí.

No encontré a nadie que transcribiera el libro completo de Bresson (no puedo saber por qué no lo compré durante el año que viví en Madrid, pero tampoco sé porque no hice otras tantas cosas). Lo que sí podría hacer, si de explorar la ociocidad se tratara, sería hacer un compilatorio de bloguistas que admiran a Bresson y se han rendido ante sus Notas y sus películas. ¿para qué? No sé. Un compilatorio de nombres, una larguísima lista. Al lado del nombre, el título del Blog. El investigador podría hablar del perfil de los bressonistas blogueros. Admiran a Bresson las personas entre los tantos y tantos años de edad que viven en tal parte y gustan de tales cosas. Pero no. No hay tiempo para la ociocidad. Dejaré náufrago a mi blog por unos días. ¡Mañana lunes regreso a la tierra!

19.5.07

Lo que es

Las cosas simplemente suceden.

18.5.07

Extraño coctél de circunstancias

Esto no es lo que sería. El horóscopo de una revista de moda, leído en la fila del supermercado, rápidamente, para evitar sentir que se está esperando algo, dio su pronóstico del futuro que no es el que sería. Como si "Algo relacionado con un viaje..." supiera de mí y, "...al extranjero",...de mi esperado regreso, "...tendrá que suspenderse" ...y la causa que vendría del malestar de una enfermedad "Adáptese a las nuevas...", pero también de la voz que me venía cantando lo que no debía ser... "circunstancias". Un extraño coctél de circunstancias cuyo pronóstico sería leído en el lenguaje de las acciones. No al viaje, sí a la aceptación de lo que las cosas son. ¿Y cómo sabría lo que sería? Si las líneas del futuro pueden leérse en un supermercado, así, tranquilamente, y después salir intranquilísimo de ahí, como un ratón perseguido por cualquier momento que lo hiciera caer en la trampa, y después, como todo, olvidarse del miedo, seguir, y después, como algunas veces, cuando al fin aparece La Circunstancia, acordarse de aquellas líneas y confesar "lo leí ese día" y recordar con un poco de verguenza la manera en que quisimos huir del futuro que nos acorralaba desde todos los puntos mientras la vida era hacer las compras de una semana feliz.

La espera


Pasaron muchos días como si hubieran sido un río de sal.

19.4.07

IMAGEN

Para O.


Es tu imagen y eres tú. Pero hay algo que eres tú y no es tu imagen. Y algo que está en tu imagen pero no estás tú. Te veo y se separan en el pensamiento las luces que caen en ti y en mi memoria. A veces escucho mientras veo, y la imagen se desaparece o se convierte en otra cosa que no puedo atrapar con la mirada. No estás y te veo. ¿Cuántas cosas pasan que no veo mientras no estás?

3.4.07

Un día como ayer

Un día como ayer, plena de esa lucidez que da la resaca, no podía hacer otra cosa que pensar en un canto. Una voz que venía de adentro y se peleaba con mi boca por salir.

Un día como ayer encontré hoy las palabras:

A veces parece que despierto
y me pregunto por lo que viví;
fui claro, fui real, es cierto,
¿Pero cómo he llegado hasta aquí?

La borrachera a veces da
una asombrosa lucidez
es que uno está como si fuera otro.
Estuve ebrio sin beber, tal vez.

De lo cual, si pienso, el mundo
¿no estará quizás hecho de gente
llena en el fondo de esa esencia
de existir clara y ebriamente?

Entiendo como en un carrusel
giro a mi alrededor sin hallarme...
(voy a escribir esto en un papel
para que no me crea nadie...)

Fernando Pessoa

17.2.07

A propósito de raíces

Fotografìa de Paula Martins.
Para Macusa, que lleva su paisaje interior bien colocado en la mochila

A propósito de raíces y exilios, el domingo pasado me atrapó una nota en La Jornada mientras esperaba la llegada de mi caldo tlalpeño en un restaurante de Coyoacán. El encabezado sorprendía: "La literatura sonorense emprende su renovación". Me dejé llevar por las palabras con prisa, en busca de la renovación prometida, con unas dudas tremendas y esa sensación de que algo se me había escapado -tal vez- durante los años que no estuve. Las palabras continuaron:

"La literatura sonorense atraviesa por un periodo de ruptura y renovación del que está emergiendo una generación de autores (yo podía verlos salir de una especie de alberca) -narradores, poetas, dramaturgos y ensayistas- con "una nueva visión del mundo", alejados del costumbrismo regional e interesados en lo "urbano cosmopolita".

Acto seguido tuve la necesidad de querer leer urgentemente a dichos renovados autores, no sin antes saborear el primer bocado de mi delicioso caldo tlalpeño, que estaba en su punto. Wow! -descubrí- es obvio el éxito que encontró en mí el tono alarmista de la nota. Pero los autores no estaban ahí. Sólo el portavoz que los interpretaba.

Seguí. El portavoz despreciaba a los autores sonorenses predecesores, aunque reconocía -ya si no- a algunos escritores para luego saltar nuevamente con frenesí diciendo que: "también había muchas cosas sin valor literario". Vaya juicio tan visual: con-la-mano-en-la-cintura. Ni yo en mis tiempos de estudiante de Letras Españolas me atreví a elaborar, ni en un simple trabajo escolar, tal juicio acerca del valor literario. Mis maestros me habrían -lo menos- reprobado.

Pero lejos de esto, lo que me resultó bastante curioso fue encontrar coincidencias con temas que siento muy cercanos: mis dilucidaciones de varios meses sobre las raíces, el destierro, el exilio, el regreso. En una palabra, la identidad. Nuestro autor sorprende en este sentido con sus declaraciones:

"Lo que nos distingue es que estamos rompiendo la tendencia recurrente de hablar sólo de lo sonorense; no se trata de de la simple expresión de un romanticismo trasnochado (Por este calificativo me habrían -mínimo- regresado un año escolar), donde el yo está sobre todas las cosas, sino de una reflexión sobre la identidad del ser humano ante el otro; no de mí ante mi vecino sonorense, sino de mí ante otras conciencias culturales. Es una visión que deja de lado el costumbrismo para asumir una actitud más cosmopolita".

Nací en Hermosillo en 1977. A los diez años me fui a vivir a una ciudad del centro de México. Tres años después regresé a Hermosillo. Tres años más tarde me fui a Guanajuato y estudié Letras. Después me fui a la ciudad de México; más tarde a Barcelona un año y luego otro año a Madrid. También alguna vez fui a Paris a trabajar en una película con un equipo compuesto por catalanes (ojo, no españoles, sino catalanes), franceses, mexicanos y españoles. Hace dos meses regresé a vivir a México. Y todavía me pregunto muy seriamente si mi actitud podría calificarse de cosmopolita. Después de dos años en España regresé a Hermosillo y me encontré con mis vecinos sonorenses. Los saludé con un fuerte abrazo. El vecino sonorense era un humano y yo era otro humano frente a él. Yo, frente a un español, era también un humano. Y sospecho que el español también lo era. Pero un humano tiene raíces porque tiene identidad. En la lengua, por ejemplo, está su identidad. ¿Pero una visión universal la tiene alguien que ha viajado mucho? O más literalmente, ¿que ha viajado por el universo? Durante mi estancia en España puedo decir que encontré muchos humanos particulares -con lengua, tono, costumbres, contexto social e histórico determinados, como por lo regular sucede- con problemas universales....bien podría decir, con problemas que podría nombrar como sonorenses si recordamos que los sonorenses son humanos. Uno es lo que es esté donde esté. Y después, si uno está fuera de su país, se vuelve uno mismo que aprende a ver de otro modo lo otro y comprende también, al volver, lo suyo. Pero lo que uno no puede ser es una actitud. Mucho menos una actitud universal -y di el último bocado a mi tlalpeño seguido de un trago largo a mi horchata.

Después me fui a la Gandhi y compré una película de Jodorowsky. Fando y Lis ¡Qué alucín! Parece que el tema de los destierros no se acaba.



16.2.07

Efervescencia Trivial


Lo que quiero decir ahora se parece a la imagen de un día que comienza en el espejo. Hay luces y zonas oscuras. Donde cae la luz no quiero mirar y lo oscuro es una fuente demasiadas veces recurrida. Decir por supuesto que esto o de ninguna manera lo otro tiene un sentido dogmático incluso para mí misma. Decir mí misma suena abrupto.

Son demasiadas cosas las que se comprenden en la contemplación callada.

El silencio -no me atrevo a decir es- como la primera pastilla efervescente de la noche del día que comienza en el espejo.

Un día es un día. Mañana explota el periódico en nuestras manos o se hunde más lo sumergido.
Las trivialidades de la vida -no me atrevo a decir son- como la capa del súper héroe que espera ser volada por el viento.

30.1.07

BARCO EN TIERRA

Domingo por la mañana en la Ciudad de México. Voy al Museo de la Ciencias a ver la exposición Barco en Tierra, España en México. Nada de coincidencias, uno las busca. Para qué mentir. O más que buscarlas, se les da el sentido. Una exposición didáctica, pero coincidente. Me encuentro con las primeras palabras sobre el destierro.

Encuentro:

Para que yo me sienta desterrada
desterrada de mí debo sentirme,
y fuera de mi ser y aniquilada
sin alma y sin amor de qué servirme

Pero me miro adentro, estoy intacta,
mi paisaje interior me pertenece
ninguna de mis fuentes echo en falta

Todo en mí se mantiene y reverdece


CARMEN MENDEZ (ESPAÑA 1898-MEXICO 1986)

Termino de leer y lo anoto. Siento ganas de llevar estas palabras en el bolsillo, como un arma contra quienes todos los días me preguntan como si se preguntaran a ellos mismos, con gesto de verdadera preocupación, el porqué de mi regreso.

Sigo. Escucho el testimonio de varios intelectuales españoles en México. Sigo. Encuentro:

...Volver no es volver atrás.
Yo no siento la añoranza;
que lo que pasó no vuelve
y si vuelve es un fantasma.
Lo que yo quiero es volver
sin volver atrás de nada.


JOSE BERGAMÍN

Estas me gustan para quienes me han pedido que no confiese que he regresado a México. Volver no es volver atrás.

25.1.07

Como Séneca

De cualquier manera sigo pensando, como Séneca, que la vida es un destierro universal.

Pero qué hermoso es enterrarse de vez en cuando en las raíces.

PROFETICO VIAJE SIN REGRESO


Una mudanza desenfocada. Foto de Mariana Linares.

Lo escribí poco antes de regresar a México después de dos años en España. Las dudas sobre volver definitivamente o hacer el viaje de ida y vuelta. Las preguntas eran lo único que me quedaba. Después había un precipicio al que no quería asomarme. Leí sobre quienes habían decidido quedarse en el país extranjero, sobre quienes decidieron regresar a su país. Como las dos partes me parecían convencidas de la verdad, quise llegar a una mediación: juntar a España con México. Ay de mí. Escribí un proyecto sobre artistas españoles en México y artistas mexicanos en España. Las fuerzas no me alcanzaron para realizarlo, pero todas las noches añadía una frase que justificaba ambos exilios.

El ventarrón de la vida cotidiana daba también sus opiniones: una noche pensé lo terrible que sería, en España, en ese justo momento de dudas, extraviar el NIE. ¿Qué diría cuando el guardia civil me lo pidiera? En dos años era la primera vez que me hacía esa pregunta. Había tenido la precaución de ser legal. De residir legalmente en ese país. Sentí terror. Tanta precaución para al final perder la identidad. Quiero decir la tarjeta que la avalaba. No pasó demasiado tiempo, el suficiente para que el pensamiento llegara a los hechos. Perdí el famoso nie. Ni siquiera pude recordar la última vez que lo utilicé. De manera que empecé a rastrearme a mí misma: fui a los últimos lugares en los que había comprado algo. Nada. Levanté del sillón a una pareja gay del barrio de Chueca, en el Diurno, para ver si mi identidad se había quedado debajo de los cojines. Nada. Inspeccioné bolsas, carteras, debajo de la cama, en carpetas. Había perdido mi propio rastro.

Ya empeñada en aquello de la identidad legal, y no conforme con las señales, fui a sacarme mi nuevo nie. Era mejor poder regresar, en caso de que así lo decidiera, a que fueran las circunstancias las que me negaran el deseo. Claro. Había que llevar la delantera a los hechos. Todo estaba preparado para ello. Tenía un boleto de avión abierto a un año, así que si quería regresar lo haría, y si no, alguna vez volvería a saludar a los amigos. Obviamente este idilio duró poco. Las cosas no son tan sencillas. ¿Y el piso? ¿Y mis cosas? ¿Qué llevar y qué dejar para cada uno de los casos? Empezó a dolerme la cabeza. Intensamente. Con unas energías que agradecí a la inercia del mundo, hice el trámite y obtuve mi papelito blanco en el que las autoridades daban constancia de mi permiso de residencia en trámite. No sentí alegría, pero sí tranquilidad. Otro día encontré sobre la mesa la resolución del Ministerio de Trabajo sobre el permiso de trabajo solicitado para la presente. Con carácter positivo. Me otorgaban el privilegio de trabajar como ayudante de camarera. En ese momento consideré que algo andaba mal en mi vida. Revivió la tormenta por dentro.

Un día la tormenta había dejado el cielo muy claro: regresar a México y escribir.
No contaba con los rezagos, esas pequeñas colas que dejan los vientos. Mi boleto de salida dependía de la disponibilidad de espacio en el avión. Estuve varios días en el purgatorio. Primero en el aeropuerto de Madrid, después en el de París. Fui una de miles de pasajeros en tránsito, sólo que yo me quedé en el tránsito mientras los otros llegaban, se despedían, partían, hasta alcanzaban a llamar por teléfono a sus casas para decir ya voy para allá mi amor, nos veremos pronto. Pero esa es otra historia.

Yo misma había escrito acerca de los últimos viajes de mi vida en los que había perdido el regreso. Así llegué a Barcelona, después a Madrid, finalmente a México. Uno debería tener más cuidado con lo que escribe. O con lo que desea.

6.12.06

NOTA PARA LOS QUE LEEN

Una breve nota para los que llegan a leer esto por voluntad propia, casualidad, interés (eso quiero yo), curiosidad o lo que sea: al dejarme comentarios escriban por favor su email...si no, no puedo yo responderles. Y quiero. De verdad.

5.12.06

DESTIERRO UNIVERSAL



Uno no encuentra las cosas. Las cosas lo encuentran a uno. Llaman a la puerta. Se asoman por alguna rendijja y nos espían. Llegan inesperadamente al momento preciso de nuestras vidas. Así llegó a mis manos el libro entrañable de Gregorio Marañón. Lo único que sabía de él era que así se llamaba una calle en Madrid. Mi ignorancia es grande. Pero tengo mucha suerte.

Para los que cargan con su pedazo de raíz por el mundo; para quienes además ya han sembrado otra raíz en el lugar a donde han ido. Para los que tienen como corazón esa enredadera de raíces, les dedico la carta que escribe Séneca desde el exilio a su madre, y que es citada por nuestro Marañón en su libro Españoles fuera de España.

La vida es un destierro universal
Séneca


"Pregunta en cada pueblo de la tierra de dónde son los hombres que trabajan o se divierten, que meditan sus empresas de amor, de poder o de maldad. Muchos han nacido allí. Pero otros muchos han venido de patrias lejanas, arrojados por la codicia, por la curiosidad, por el temor o por esa inquietud que impulsa a tantas almas a cambiar de asiento sin saber por qué. Todos son desterrados. De los mismos nativos, ¡cuántos hay que se sienten presos en su propia patria, y cuántos, y esto es lo peor, desterrados de sí mismos!"

Cita de amor

Cito un poema de amor de José Hierro. Lo encontré en una carta que escribí hace unos meses a alguien con quien tuve unas ganas increíbles de parar el mundo...¡Ser llama salvada de su acabamiento!

El amor estaba escondido
como la almendra en la corteza.
Agazapado suavemente,
circulando cálidamente.

Y era preciso detenerlo,
encadenarlo en líneas, ritmos,
desarraigarlo de su tránsito,
paralizarlo, congelarlo,

darle bulto, darle reposo.
encerrarlo en unas figuras
que no sean hija ni madre,
sino materia del amor,

sino parpadeo de estrella
que no se extingue nunca. Llama
salvada de su acabamiento,
hecha presente para siempre.

José Hierro, Cuaderno de Nueva York.

Asi

A veces. Tal vez casi siempre. Sea así. Un momento. Y pum. Se enciende. Las cosas tienen la luz exacta. Se comprende. En el otro. Lo propio.

1.12.06

RAICES Y FRONTERAS

A propósito del conflicto de los últimos días entre estar o no estar en Madrid, que en el fondo es un conflicto sobre la identidad, cito fragmentos de la charla de tres cineastas mexicanos en el Hunter College de Manhattan, cuya nota apareció ayer en periódico La Jornada y recibí gracias a mi amiga Mariana, con quien comparto este no sé qué me pasa que me divido entre muchos mundos pero sigo siendo yo y mi raiz.


Los cineastas mexicanos Guillermo Del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu señalaron que pese a llevar
tiempo viviendo fuera de su país, su cine sigue conectado con él, pues creen "en raíces más que en las fronteras".

Sobre el hecho de que los tres vivan fuera de México, situación que podría afectar su manera de hacer cine, todos coincidieron en que su esencia mexicana sigue estando presente, de una forma u otra, en sus
películas.

No obstante, ninguno de los tres reconocieron sentir la necesidad inmediata de tener que regresar a México. "Yo creo en los otros, salir de México me ha ayudado, personal y profesionalmente, me ha dado más perspectiva", señaló Iñárritu, que reside en Los Angeles.

"Mi país es más grande que un trozo de tierra, es algo más espiritual que uno lleva dentro", añadió. Del Toro, que vive a caballo entre California y Madrid, señaló en este punto que "creo enlas raíces más
que en las fronteras".




Cuarón, que está a punto de estrenar Niños del Hombre, opinó que lo importante para mantener ese contacto con México es que los tres pasaron allí su etapa formativa.

Los tres coincidieron en que "siempre hay una manera de ser local y universal al mismo tiempo" y dijeron que la sociedad mexicana da mucha importancia a los símbolos, a ciertos iconos que siguen muy presentes y muy vivos en el imaginario colectivo.

SUCEDER

A veces muchos puntos que componen el mundo entran en sincronía y cruzan frente a nuestros ojos. Las cosas suceden con una precisión métrica. Se suceden. En esos casos sólo se puede ser quien mira el orden de las cosas.

27.11.06

ESTAR O NO ESTAR


Es curioso lo que se comenta cuando uno habla de la posibilidad de volver a su país. A veces se espera la palabra justa para desear quedarse. Ese hilito de esperanza tan frágil.

Pero hay de todo en esta vida.

De todas las frases surgidas a partir de mis reflexiones comentadas, hago una selección de las que más me han sorprendido.

NO HAY COMO ESTAR EN EL PAIS DE UNO.

EN ESPAÑA NO ESTA PASANDO NADA.

AL FINAL VERAS QUE NO ERES DE NINGUNA PARTE.

YO TAMBIEN HE REGRESADO SIEMPRE.


El resto, es silencio.

15.11.06

MY EUROPEAN SPLENDOR

14 de noviembre de 2006


Mañana cumplo un año en Madrid. Un día como ayer, hace un año, vine desde Barcelona con un boleto de avión de ida y vuelta. Pero sabía que no habría vuelta. No se trató de ningún presentimiento sino de la conciencia de que no podía inventar la producción de una película sin estar, a partir de ese momento, día y noche trabajando en ella. Y la cosa fue bastante literal, sin exageraciones. Me instalé en la casa del director, en el barrio de Chueca. Durante unas semanas fuimos dos contra el mundo para levantar su película. Digo también esto de manera literal. Las cosas fueron exageradas por sí mismas, no sólo ahora que las cuento.

A España también llegué con un boleto de avión de ida y vuelta que tampoco tuvo regreso. Llevo dos años de regresos perdidos, quién sabrá lo que significa.

Puede ser una manía tonta la de contar el tiempo encerrándolo en círculos. Para mí un año es un círculo. Lo veo claramente. Enero está en la parte superior, en el lugar que ocupa el número 12 en los relojes. Noviembre está en el 2. El 15 de enero cumpliré dos años en España. Mañana, 15 de noviembre, cumplo uno en Madrid. Una relación muy significativa la de los números. Pero hay más. El 15 de diciembre iré a México. ¿Por qué escojo los números 15? Siempre he pensado que mi número es el 8, día en que nací, en que nació mi madre, nombre del bar al que fui durante mis cuatro años de estudiante de literatura en Guanajuato, y muchísimas cosas más que en algún momento contabilicé y que estaban relacionadas con ese número. ¿Pero el 15? Lo único que se me aparece con claridad es que mañana cumplo un círculo. ¿Alguna frase para definir ese círculo? –me pregunto como si pudiera entrevistarme a mí misma. Yo llamaría a ese círculo como la época de my european splendor. ¿Por qué? –insisto. Expícate –redundo. Se trata de un círculo a través del cual he recorrido una serie de experiencias con personajes increíblemente cotidianos de esta parte de la Europa actual que es España. Y por alguna causa que ignoro, en ese transcurso he tenido siempre la necesidad de registrar a tales personajes. ¿Qué tipo de registro? –me aferro. Pondré un ejemplo porque siempre resultan más divertidos. Y con esto terminaré mis declaraciones por ahora. Cuando llegué a Barcelona a estudiar un Máster en Realización de Documental, resultó que también tuve que trabajar de camarera en un bar llamado Liverpool. Como mi vida no podía separarse de mi vida –no sé si me explico con la claridad que se espera- es decir, que mi vida era la de una estudiante y una camarera a la vez, separadas únicamente por el día y la noche, pero indiscutiblemente unidas por una masa más grande que se llama vida. Como esto era así y yo no podía cambiarlo, obvio era que esto tendría sus consecuencias en uno y otro lado de esa misma vida. Esto fue algo que no entendieron aquellos rostros que todavía recuerdo con mucho desprecio, pero más comicidad. Eran las caras de los productores de cine integrantes del jurado del concurso de proyecto de documental. Teníamos que venderles nuestra idea de documental. El proyecto que ganara sería rodado y automáticamente los perdedores se convertirían en los esclavos del amo y señor director. Así de jerárquico es el cine. Que se sepa de una vez. Entonces yo, inocente palomita, queriendo ser consecuente o forzada a serlo si se ve de otra manera, les fui a contar a los jueces mi historia del Bar Liverpool. Había planeado seguir la rutina de mis tres personajes: Dani, el teleoperador. Emily, ex-vedette que en realidad nunca pude comprobar que lo hubiera sido. Y Jordi, el mejor de todos, camarero de un bingo por el día, canta-autor por las noches. Nunca había visto nada igual. Jordi era capaz de componer una canción en treinta segundos con las palabras que le dieras. Este hecho fue comprobado. Escribimos en una servilleta las palabras más difíciles de unir: mejillones, sábanas y corazón. A los treinta seguntos Jordi nos cantó: Los mejillones vuelan entre las sábanas hasta llegar a tu corazón.

¿Que qué era lo que unía a esos extraños personajes? Aun no termina mi historia. Lo que unía a estos personajes era el bar Liverpool con su extraordinario horario de doce de la noche a seis de la mañana, que también era el horario de mi trabajo en el bar. Titulé a mi proyecto Nocturnos. Mi hipótesis ya era un fracaso, más en tierra catalana. Yo sabía que mi proyecto era un fracaso por otra razón que contaré más adelante, lo que no sabía es que en tierra catalana debía multiplicarse por dos. En resumen, mi hipótesis era que el trabajo destruía la vida de las personas. Y ejemplificaba esto con mis tres tristes personajes. Dani, Jordi y Emily. Trabajaban jornadas larguísimas y eran anulados por el monstruo de la empresa que los arrojaba a esa vida. Uno detrás de un teléfono todo el maldito día. Otro en la cocina de un bingo mientras afuera varios millonarios aburridos se comían un sandwich. Pero estos personajes tenían el Liverpool para desahogar todas sus penas. Ahí lanzaban sus máscaras al aire para, por fin, ser. ¿Que cuál fue la respuesta de los productores jurados sobre mi proyecto documental? Creo que nunca he visto exrpesiones del rostro más extrañas. Una variedad de movimientos faciales en pocos segundos seguidas una de otra como si se persiguieran. Después de mi exposición hubo mucho silencio. Largo. No sabían si conmoverse o mandarme a la mierda. No me miraban a los ojos, ni siquiera cuando, en lo que creí un estupendo recurso retórico, les confesé al final de mi exposición: y yo quiero hacer este proyecto por una razón muy especial, y es que yo misma trabajo todas las noches en el Bar Liverpool. Ninguna mirada. Todos clavaban sus ojos sobre la mesa, removían los folios que tenían enfrente, como pensando, no quiero escuchar, aquí no pasa nada, esto no está sucediendo, o qué sé yo. Entiendo lo incómodo que pudo resultar para ellos el que una mexicana se les pusiera enfrente para decirles, sin ningún drama, pero con mucha preocupación: yo quiero hacer un documental sobre la manera en que el trabajo arruina la vida de las personas, incluyendo la mía en este momento en que preferiría estar escribiendo o subirme a la azotea del edificio a mirar las putas estrellas...yo que vine a España a estudiar el master-en-realización-de-documental y he tenido que entrarle al trabajo duro de camarera, yo también nocturna, como mis tres tristes personajes, a los que he seguido hasta sus casas para mirar su rutina, su ruina, porque no tienen otro lugar para ser que el Bar Liverpool, y las copas y la coca. Y después leerles un poema de Boumhil Raval que me inspiró todavía más para hacer mi proyecto:

“...¡Tiembla al ver un pajarito que muere bajo la lluvia, tiembla y llora por él y por ti mismo, porque tú no eres más que él! Mañana, el pájaro se despierta en el cielo de los pájaros y tú te levantas con tu pena, te recuperarás pero volverás a caer, hasta que un día tú mismo caerás de la rama sin un canto y te encontrarán frío, al igual que yo he hallado los cinco cuerpecitos de pájaro tras la gran tormenta de verano”.

Y para terminar de una buena vez con el círculo de mi european splendor, debo contar lo prometido. La primera razón por la cuál yo sabí